Trabajos en Caliente y sus riesgos asociados
Los trabajos en caliente, como la soldadura, el oxicorte o el esmerilado, implican una alta exposición a riesgos como incendios, quemaduras o explosiones. Por eso, es fundamental recibir una capacitación adecuada a través de un curso de soldadura, donde se enseñan buenas prácticas, uso correcto del EPP y procedimientos de seguridad que pueden salvar vidas.
“Los trabajos en caliente deben evitarse siempre que sea posible utilizando métodos más seguros. Por ejemplo, en algunos casos las piezas metálicas pueden unirse con tornillos en lugar de ser soldadas, o cortarse con una sierra de mano en lugar de con un soplete de corte. Siempre que sea posible, el trabajo en caliente debe realizarse al aire libre, lejos de donde se realicen operaciones críticas y de materiales combustibles.”
Fuente: Allianz Global Corporation
Te has preguntado, ¿qué son los trabajos en caliente?, o bien, ¿cuáles son los riesgos que representan?, quédate a leer nuestro blog y conoce sobre este tema.
Trabajo en caliente se refiere a cualquier proceso que implique llamas abiertas, chispas o herramientas y equipos que produzcan calor. Puede incluir actividades como soldadura, corte, tratamiento térmico, pulido y otros procesos similares que generan calor y chispas. Los procesos de trabajo en caliente tienen el potencial de incendiar materiales, gases o vapores inflamables en el entorno circundante, provocando incendios o explosiones si no se toman las precauciones adecuadas.
El principal riesgo al realizar trabajos en caliente surge porque estos trabajos tienen el potencial de unir las tres partes del triángulo del fuego: Oxígeno, combustible y una fuente de ignición.
El oxígeno está en el aire del ambiente y si las practicas no son seguras e incluyen oxígeno puro, esto puede causar enriquecimiento del oxígeno en el lugar de trabajo, si a esto sumamos cualquier cosa que pueda encenderse como materiales de construcción, líquidos o gases inflamables, combustibles como pintura o solventes, o incluso papel o cartón, con la fuente de ignición que puede ser tan simple como el propio trabajo efectuado en caliente, esto es suficiente para estar frente a un riesgo importante para la persona trabajadora, quien ante todo debe de tener claro las acciones a emprender en caso de emergencia.
Más allá de eso, la persona trabajadora debe de conocer a detalle las medidas de seguridad aplicables para Trabajos en Caliente, partiendo del proceso: “RECONOCER, EVALUAR Y CONTROLAR”.
Este proceso, cubierto por la NFPA 51B, se enfoca del siguiente modo:
- Reconocer: Determinar si existen riesgos de incendio antes de comenzar los trabajos en caliente.
- Evaluar: Determinar si existen peligros, especialmente peligros que pudieran avivar un incendio (líquidos o gases inflamables y combustibles y combustibles simples).
- Controlar: Tomar las medidas necesarias para eliminar o minimizar los peligros. Expertos en el campo de la Seguridad Laboral detallan en materiales informativos que la principal recomendación de seguridad al hablar de trabajos en caliente es determinar si existe una alternativa para evitar este tipo de trabajo, es decir, minimizar el riesgo a partir de la posibilidad de NO realizarlo, no obstante, en caso de que esta posibilidad no exista, es fundamental la capacitación, el conocimiento, el equipo de protección personal y las técnicas adecuadas como medidas de seguridad.
Contar con los permisos necesarios vigentes y actualizados, eliminar del entorno todo tipo de material inflamables, asegurar la vigilancia contra incendios antes, durante y después, así como el monitoreo correcto de atmósfera, son medidas que deben estar presente al realizar este tipo de trabajo, pues aseguran la integridad de las personas involucradas, desde quien lo ejecuta hasta quien lo supervisa.
Los trabajos en caliente son esenciales para muchas industrias, pero también representan un riesgo significativo si no se manejan con cuidado. Asegurarse de seguir todas las normativas de seguridad, obtener los permisos correspondientes y adoptar las mejores prácticas puede prevenir accidentes graves. La seguridad debe ser siempre la prioridad para proteger tanto a los trabajadores como a las instalaciones.